Ante la grave situación provocada por los incendios forestales que afectan a las provincias de Madrid, Ávila, Toledo y Guadalajara, integradas en la demarcación territorial del Colegio, queremos expresar nuestra solidaridad con todas las personas afectadas y trasladar nuestro más firme apoyo a los agricultores, ganaderos y profesionales del medio rural que están sufriendo las devastadoras consecuencias del fuego.
Desde el Colegio lamentamos profundamente las pérdidas de cultivos, pastos, explotaciones ganaderas, infraestructuras agrarias y recursos naturales, así como el grave impacto ambiental y socioeconómico que estos incendios están ocasionando. Detrás de cada explotación afectada hay años y, en muchos casos, generaciones, de trabajo, inversión, conocimiento técnico y compromiso con el territorio, un patrimonio cuya recuperación requerirá tiempo y un importante esfuerzo colectivo.
Estos incendios vuelven a poner de manifiesto la necesidad de reforzar las políticas de gestión activa del territorio. La experiencia demuestra que un medio rural vivo, con actividad agraria y ganadera, constituye una de las herramientas más eficaces para reducir el riesgo y la propagación de los grandes incendios forestales. La agricultura y la ganadería no solo producen alimentos, sino que también desempeñan una función estratégica en la conservación del paisaje, la gestión de la biomasa y el mantenimiento de un territorio más resiliente frente al fuego.
Como corporación que representa a los profesionales de la ingeniería agronómica, reiteramos nuestro compromiso con los agricultores y ganaderos afectados y ponemos a su disposición, así como de las administraciones públicas, organizaciones agrarias y demás entidades implicadas nuestro conocimiento técnico y capacidad de colaboración para participar en las labores de evaluación de daños, recuperación de suelos, restauración de infraestructuras agrarias y planificación de las actuaciones necesarias para restablecer la actividad productiva en las zonas afectadas lo antes posible.